
Espacios para la contemplación
La palabra «contemplación» viene del latín contemplari, de con (junto) y templum (templo): observar en un espacio sagrado. Contemplar es mirar de forma profunda y atenta, y de ahí nacen la calma y la reflexión. Con esa idea, el proyecto interviene en un bosque junto al río en La Hiruela para crear un lugar de contemplación y desconexión que aprovecha la luz del claro y la serenidad del entorno.

El programa se reparte por el bosque: comedor, cocina común, recepción, cabaña familiar, cinco cabañas pequeñas, cabaña juvenil, sauna y sala de té.





Vivir sin red. La microcasa integra un pozo canadiense, una chimenea solar, una estufa de masa térmica y placas fotovoltaicas integradas en las lamas. Así reduce la dependencia de las fuentes convencionales y las emisiones, con energía térmica y eléctrica limpia durante todo el año.




